Juan 3:16 – 21
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no
se pierda,
mas tenga vida eterna.
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo
para condenar al mundo,
sino para que el mundo sea salvo por
él.
El que en él cree, no es condenado;
pero el que no cree, ya ha sido
condenado,
porque no ha creído en el nombre del
unigénito Hijo de Dios.
Y esta es la condenación: que la luz
vino al mundo,
y los hombres amaron
más las tinieblas que la luz, porque
sus obras eran malas.
Porque todo aquel que hace lo malo,
aborrece la luz
y no viene a la luz,
para que sus obras no sean reprendidas.
Mas el que practica la verdad viene a
la luz,
para que sea manifiesto que sus obras
son hechas en Dios.

Hola, mi nombre es Nohra Cardona. Queria decirte que este es un blog muy agradable tanto por lo que en el vemos escrito como por su presentación. Lo más importante y que hay que valorar es el pasaje biblico que en el hay, ya que nos enseña cuan grande es el amor de Dios por el hombre, que hasta dió a su único hijo para que al creer en el tuvieramos salvación. Pero, a pesar de las demostraciones hechas por Cristo, no dejan de existir los incredulos quienes por su actitud solo reciben el castigo de Dios.
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